Mano reumática

¿Qué es?

La mano reumática es un término que describe los efectos de las enfermedades reumáticas, como la artritis reumatoide, sobre las articulaciones de la mano. En estas enfermedades, el sistema inmunológico ataca por error las articulaciones (el tejido sinovial), causando inflamación de las mismas, y pudiendo, con el paso del tiempo, dañar las estructuras articulares, incluidos el hueso, el cartílago y los tendones, lo que provoca deformidades a nivel de dedos y muñeca, y provocando una limitación funcional en los pacientes.

Dentro de este grupo, la artritis reumatoide es la causa más común de la mano reumática, pero otras enfermedades autoinmunes y reumáticas también pueden contribuir a esta condición, como la espondilitis anquilosante o la artritis psoriásica.

Ilustración de una mano reumática.

Causas de la mano reumática

La principal causa de la mano reumática es la artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune que afecta principalmente al tejido sinovial de las articulaciones. Además, existen otros factores que pueden contribuir a la aparición de la mano reumática:

Factores genéticos

Las personas con antecedentes familiares de enfermedades reumáticas tienen un mayor riesgo de desarrollar mano reumática.

Enfermedades autoinmunes

Enfermedades como la artritis reumatoide, la artritis psoriásica, el lupus, esclerodermia, etc pueden acabar afectando las manos de los pacientes.

Edad y sexo

La artritis reumatoide afecta principalmente a mujeres entre 30 y 50 años, aunque puede aparecer en cualquier edad.

Factores ambientales

Como el consume de tabaco.

Síntomas de la mano reumática

Los síntomas de la mano reumática suelen tener un curso crónico con reagudizaciones, pudiendo provocar en los pacientes:

Dolor y sensibilidad en las articulaciones

Las personas con mano reumática experimentan dolor y molestias en las articulaciones de los dedos y la muñeca.

Inflamación

Las articulaciones afectadas se inflaman, lo que puede causar hinchazón en las manos y rigidez.

Rigidez matutina

La rigidez de las manos suele ser más notable por la mañana, dificultando el movimiento de los dedos y la muñeca al despertar.

Deformidades en los dedos

A medida que avanza la enfermedad, las articulaciones pueden ir deteriorándose, causando deformidades de manera secundaria a nivel de los dedos (desviación cubital, dedos en Boutonniere, cuellos de cisne, etc.) o muñeca (traslación cubital, inclinación radial, supinación carpiana, etc.).

Pérdida de funcionalidad

Con el tiempo, la inflamación crónica puede limitar el rango de movimiento de los dedos y la muñeca, afectando la capacidad para realizar actividades diarias como escribir, abotonarse o levantar objetos.

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad de base es principalmente clínico mediante criterios diagnósticos (dependiendo de cada enfermedad). A nivel de las manos y muñecas, se precisa de una evaluación específica por un profesional, para evaluar que estructuras están afectas, y valorar si se puede llegar a beneficiar de algún tratamiento quirúrgico.

Tratamiento de la mano reumática

El tratamiento inicial es eminentemente médico para lograr el control de la enfermedad, principalmente con medicamentos como los FAMEs (fármacos modificadores de la enfermedad), AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) y fármacos biológicos. Este tratamiento se puede asociar para mejorar el pronóstico a largo plazo con:

Terapia física y ocupacional

La fisioterapia y la terapia ocupacional son fundamentales para mantener la movilidad de las articulaciones y fortalecer los músculos de las manos. Se enseñan ejercicios para mejorar la función y técnicas para realizar actividades cotidianas.

Ortésis

Las férulas o dispositivos ortopédicos pueden ayudar a mantener las articulaciones en una posición correcta y reducir la carga sobre ellas, aliviando el dolor y mejorando la funcionalidad.

Cirugía

En algunos casos precoces, o en los casos muy avanzados, se puede realizar cirugía para mejorar la funcionalidad de la mano o para prevenir el desarrollo de complicaciones. Las principales intervenciones quirúrgicas son:

Sinovectomía

consiste en la retirada del tejido sinovial inflamado, se realiza cuando no hay una respuesta adecuada al tratamiento médico, ya que puede evitar el desarrollo de complicaciones como la rotura tendinosa.

Artrodesis parciales

se emplean por lo general para el tratamiento de las deformidades que presenta la muñeca.

Artroplastias

Consiste en el empleo de prótesis para sustituir la articulación afecta. Se pueden emplear a nivel de la muñeca, articulaciones metacarpo-falángicas, trapecio-metacarpiana e interfalángica proximal.

¿Quieres una valoración?
Pide cita con nosotros

Cada caso es único. Si necesitas una opinión experta sobre tu situación, estaremos encantados de ayudarte. Rellena el formulario y nos pondremos en contacto contigo para darte una valoración personalizada y, si lo deseas, concertar una primera cita.